Esta soy yo
Me emocionan las películas de dibujos animados en las que la inocencia y bondad llenan todos los espacios vacíos que el tiempo y las decepciones crean.
No puedo vivir sin tener un par de libros en la mesilla de noche.
Me gusta rodearme de personas alegres y positivas y huyo de los grises de alma.
Cada día tengo menos paciencia con quien no la merece, y eso me encanta, me hace ver que la madurez empieza a asentarse en un punto muy enriquecedor, disfruto con quien realmente quiero estar y no comparto mi tiempo con quien no me apetece, es francamente un gran ejercicio de honestidad, para uno mismo y para con los demás.
Tardo diez minutos escasos en arreglarme, y siempre lo hago de acorde a la salida o plan previsto, es decir no llevo tacones en la playa, y no voy en vaqueros a las bodas.
Creo en las miradas y en el gran poder que encierran, creo en los ojos que expresan más que todas las palabras juntas.
Dame un buen pan con aceite y moveré el mundo.
Adoro "Mi vida sin mí" de Isabel Coixet, y en especial este fragmento que dice así :
A veces la vida transcurre bajo la lluvia, uno va aprendiendo a caminar bajo ella, permaneciendo en suelos mojados sin perder el equilibrio, y de vez en cuando hay que lanzar un paraguas y ponerte a bailar.
Una de las grandes lecciones de mi vida ha sido aprender a decir que NO.
No quiero hablar contigo.
No quiero hacer lo que no siento.
No creo en este trabajo.
No entiendo esta actitud.
No quiero conformarme.
No quiero que mi vida transcurra entre personas que no me hacen feliz.
No quiero comer carne.
No quiero gustar a todo el mundo.
No quiero hacer lo mismo que hacen los demás.
No soy como tú.
Me encanta esta película, la veo muchas tardes de invierno al calor de una chimenea y con una taza de chocolate calentito, me rio como si fuese la primera vez que la veo y me quito el sombrero ante el ARTE en mayúsculas de esos actores tan magníficos, a ver si os suena :
Pienso que una casa necesita libros y muchas plantas, y desconfío profundamente de las personas cuyas viviendas son cubículos de hormigón con paredes llenas de cuadros reproducidos hasta la saciedad colgados entre el pasillo y el recibidor, cuadros de los que no se conoce su historia, y a duras penas el nombre del autor. No es grave, pero si vas a convivir con él, al menos que sepas como se llama y porqué.
Puestos a desconfiar, no me inspiran demasiada confianza los libros "seta" de esos que se reproducen como la mala hierba en todas las estanterías de los centros comerciales y que se venden como la última panacea en temas de autoyuda, vamos a ver, obviamente que quieren venderte ayuda, pero si vas a tener que solucionarlo tú, tal vez sea más lógico y económico que inviertas en algo que te haga feliz, y no en lo que ellos quieren que tu identifiques como felicidad, no sé, yo prefiero a los amigos cuando las nubes negras asoman.
Las velas, cómo me gustan las velas, esa luz tenue tan acogedora, íntima, esos puntos estratégicos que consigues con las luces y sombras, mis favoritas son las de Diptyque duran muchísimo y el aroma es una autentica maravilla, hay muchas variedades, elijas la que elijas te va a sorprender.
Me gustan las conversaciones bonitas en las que pierdes la noción del tiempo.
Me gusta la gente que me provoca adicción, esas ganas de más charla, más respuestas, más historias narradas desde la serenidad y la copa en la mano, más sonrisas en la cara.
Aprendo cada día de un montón de gente, admiro lo mucho que a algunos les cuesta levantarse y a pesar de ello no se han creído con inmunidad para no seguir luchando, grandes todos ellos.
La generosidad del que da porque eso le hace feliz.
La seguridad en cada escena de tu vida, las decisiones que tomas por y para ti, lo feliz que eso puede llegar a hacerte.
Esta soy yo, una mujer que sabe lo que no quiere, que no se conforma con sobrevivir, que bebe la vida a grandes sorbos, que abraza todo lo que puede y más, que no deja que los miedos ganen batallas, y que sigue en pie porque se niega a vivir de rodillas.
No puedo vivir sin tener un par de libros en la mesilla de noche.
Me gusta rodearme de personas alegres y positivas y huyo de los grises de alma.
Cada día tengo menos paciencia con quien no la merece, y eso me encanta, me hace ver que la madurez empieza a asentarse en un punto muy enriquecedor, disfruto con quien realmente quiero estar y no comparto mi tiempo con quien no me apetece, es francamente un gran ejercicio de honestidad, para uno mismo y para con los demás.
Tardo diez minutos escasos en arreglarme, y siempre lo hago de acorde a la salida o plan previsto, es decir no llevo tacones en la playa, y no voy en vaqueros a las bodas.
Creo en las miradas y en el gran poder que encierran, creo en los ojos que expresan más que todas las palabras juntas.
Dame un buen pan con aceite y moveré el mundo.
Adoro "Mi vida sin mí" de Isabel Coixet, y en especial este fragmento que dice así :
A veces la vida transcurre bajo la lluvia, uno va aprendiendo a caminar bajo ella, permaneciendo en suelos mojados sin perder el equilibrio, y de vez en cuando hay que lanzar un paraguas y ponerte a bailar.
Una de las grandes lecciones de mi vida ha sido aprender a decir que NO.
No quiero hablar contigo.
No quiero hacer lo que no siento.
No creo en este trabajo.
No entiendo esta actitud.
No quiero conformarme.
No quiero que mi vida transcurra entre personas que no me hacen feliz.
No quiero comer carne.
No quiero gustar a todo el mundo.
No quiero hacer lo mismo que hacen los demás.
No soy como tú.
Me encanta esta película, la veo muchas tardes de invierno al calor de una chimenea y con una taza de chocolate calentito, me rio como si fuese la primera vez que la veo y me quito el sombrero ante el ARTE en mayúsculas de esos actores tan magníficos, a ver si os suena :
Pienso que una casa necesita libros y muchas plantas, y desconfío profundamente de las personas cuyas viviendas son cubículos de hormigón con paredes llenas de cuadros reproducidos hasta la saciedad colgados entre el pasillo y el recibidor, cuadros de los que no se conoce su historia, y a duras penas el nombre del autor. No es grave, pero si vas a convivir con él, al menos que sepas como se llama y porqué.
Puestos a desconfiar, no me inspiran demasiada confianza los libros "seta" de esos que se reproducen como la mala hierba en todas las estanterías de los centros comerciales y que se venden como la última panacea en temas de autoyuda, vamos a ver, obviamente que quieren venderte ayuda, pero si vas a tener que solucionarlo tú, tal vez sea más lógico y económico que inviertas en algo que te haga feliz, y no en lo que ellos quieren que tu identifiques como felicidad, no sé, yo prefiero a los amigos cuando las nubes negras asoman.
Las velas, cómo me gustan las velas, esa luz tenue tan acogedora, íntima, esos puntos estratégicos que consigues con las luces y sombras, mis favoritas son las de Diptyque duran muchísimo y el aroma es una autentica maravilla, hay muchas variedades, elijas la que elijas te va a sorprender.
Me gustan las conversaciones bonitas en las que pierdes la noción del tiempo.
Me gusta la gente que me provoca adicción, esas ganas de más charla, más respuestas, más historias narradas desde la serenidad y la copa en la mano, más sonrisas en la cara.
Aprendo cada día de un montón de gente, admiro lo mucho que a algunos les cuesta levantarse y a pesar de ello no se han creído con inmunidad para no seguir luchando, grandes todos ellos.
La generosidad del que da porque eso le hace feliz.
La seguridad en cada escena de tu vida, las decisiones que tomas por y para ti, lo feliz que eso puede llegar a hacerte.
Esta soy yo, una mujer que sabe lo que no quiere, que no se conforma con sobrevivir, que bebe la vida a grandes sorbos, que abraza todo lo que puede y más, que no deja que los miedos ganen batallas, y que sigue en pie porque se niega a vivir de rodillas.



Siento un saludable orgullo cuando te leo, cuando charlamos, cuando nos reimos a distintas latitudes, siento un infinito agradecimiento, porque desde que te conozco ha llovido mucho y a pesar de eso siempre nos hemos dado los buenos días con una sonrisa, porque nos podrán separar las 'k's y las 'm's, pero con un mensaje cambia todo, con una llamada los km's se disuelven y seguimos siendo los coleguis de toda la vida. Buenos dias mi gran y querida compañera :)
ResponderEliminarBuenos días colegui, me sucede lo mismo, con el gran plus de saber y sentir que no hay nada que no podamos solucionar, somos invencibles en la distancia y desplegamos las alas cada vez que reímos, que afortunadamente son muchas veces, disfrute del lunes, su lunes...Besos
EliminarGracias por escribir. Miriam.
ResponderEliminarGracias por leerme, sin ti no tendría sentido seguir haciéndolo, gracias infinitas Miriam.
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