Los sueños que no acaban

Agradezco todo lo que no ha salido bien, gracias a ello puedo seguir adelante soñando con la pureza y las ganas intactas, porque lo que no ha sucedido no se ha vivido, y eso hace que lo desee con más fuerza y que mi energía se vuelva inmensa.


Me gustan las personas que aparecen y te cambian la vida.
Me gustan los veranos llenos de lluvia.
Me gustan las tardes inesperadas.
Me gusta tu voz.

Curioso y cierto es que cuando dejas de tener un problema, nombre, circunstancia o situación entre ceja y ceja, el universo localiza ese espacio que ha quedado libre, abierto, y disponible, y te manda todo el amor del mundo, comprobadlo.
De repente todo empieza a ir bien, las situaciones te envuelven, las personas te necesitan, las sonrisas llegan para quedarse, las copas se multiplican, los besos en el aire, el labio que se muerde, los ojos bien abiertos, los paseos entre árboles pisando tierra mojada, el picnic improvisado, el pan que se nos olvidó, la risa sincera, las miradas sostenidas, las manos ilusionadas.


Me gusta como eres.
Me gusta que te guste como soy.
Me gusta que todo te parezca perfecto.
Me gusta lo bonito que es estar a tu lado.

Cuando las palabras sobran, cuando el corazón se reencuentra con su latido, cuando la música forma nuestra tela de araña, cuando sólo sabemos sentir, cuando nos queremos sin habernos amado, cuando nos importa todo bien poco, cuando dos personas destinadas a estar juntas se encuentran en medio de la multitud, cuando yo me di la vuelta, cuando tu no me dejaste ir, cuando un largo abrazo fue el mejor momento, cuando tu secaste  mis lágrimas, cuando lloré por lo bonito de tu ser.
Cuando no podemos dejar de buscarnos.


Sigo soñando, sueño que llegamos a la meta, que las nubes se vuelven algodón, que hacemos un largo viaje en tren, que vamos descalzos todo el tiempo, que me levantas en volandas y me haces girar, que tu piel empieza a broncearse, que nos acabamos los días entre canciones nuevas y conversaciones que nos transportan al alba, sueño en lo poco que nos importa no haber dormido, cuando los momentos son nuestro puente de plata.
Soñamos.
Reímos.
Estamos.
Seguimos.
Luchamos.
Vencimos.

Correr hacía ti, fundirme en un abrazo que derrite todo el hielo de la Antártida, sonreírnos bajo un sol que amenaza lluvia, desear que eso suceda, levantar los brazos y decirnos, _ ¿Y ahora qué?.






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